Movimiento BDS
David Segarra: “La guerra de Israel también es contra la cultura, el arte y la prensa”

David Segarra rechazó participar en el prestigioso Festival de Cine de Elche (FICIE) cuando supo que el Estado de Israel también lo hacía. El documentalista y periodista valenciano expone los motivos de su decisión y los refuerza con vivencias: fue testigo directo de la dureza de los crímenes del régimen israelí durante sus coberturas en la Flotilla de la Libertad y en Palestina.

David Segarra foto articulo
David Segarra, periodista y documentalista, es autor de varios trabajos audiovisuales como Las cebras de Gaza (2010) o Savis de l'Horta (2018)
25 jul 2018 10:30

Savis de l’hortaSabios de la huerta— iba a ser uno de los cortometrajes documentales que se proyectara la semana pasada en la 41 edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Elche (FICIE). Premiado en la última edición de DocsValència, su autor, el documentalista David Segarra, decidió retirarse del FICIE cuando supo que el gobierno de Israel estaría presente en el evento. La determinación del también periodista valenciano a la hora de apoyar el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) está más que fundamentada: David Segarra ha vivido en primera persona el crimen, la censura y la violación de los derechos humanos del régimen israelí. “No olvido el rostro de Mariam, una niñita en coma por metralla en la cabeza a la que fotografié”, explicaba en una carta donde exponía los motivos para desvincularse del festival.

¿Por qué Savis de l'horta no se ha proyectado en el Festival de Cine de Elche?
Porque respondí, como lo han hecho miles de personas, al llamamiento de la sociedad palestina que pide no colaborar con las actuaciones en las que participa el gobierno israelí. Me comunicaron que mi documental sobre los campesinos valencianos se encontraba en selección oficial del Festival de Cine de Elche. Se trata de un evento importante y que da entrada a los Goya; pero al revisar los patrocinadores vi que ya había empezado una campaña de boicot al festival. Varios artistas se implicaron, preguntando a la organización cómo era posible que un festival de cine recibiera dinero de un gobierno que impide a los cineastas palestinos no sólo realizar películas o viajar a festivales, sino sencillamente vivir.

Además, se dio la lamentable situación de que el mismo día que el festival anunciaba que Israel era país invitado, el ejército israelí asesinó a más de 50 palestinos. Mientras se celebraba el evento hemos visto cómo se mataba a decenas de personas. Se trata de un régimen que ha acabado con la vida de cineastas y documentalistas. Ante esta situación, anteponer mis intereses personales o los de mi equipo por dinero o por prestigio era inconcebible. Así que lo retiramos.

De hecho, fue el anuncio de Israel como “país invitado” lo que despertó la indignación en la sociedad ilicitana.
Es país invitado porque paga. El propio gobierno israelí hizo pública su estrategia de financiar eventos culturales en todo el mundo con la intención de compensar su imagen de violencia y guerra. Lo hemos visto muy claramente en el caso de Eurovisión, donde una soldado israelí —en activo cuando se produjo la masacre de Gaza en 2014, y que celebró el premio con su presidente— participó como propagandista del régimen.

"En 2005, el gobierno israelí declaró abiertamente que, para ellos, cultura y propaganda son sinónimos. El régimen utiliza el arte para lavar su imagen"

El gobierno declaró en 2005 a la prensa israelí que, para ellos, cultura y propaganda son sinónimos. Y que iban a financiar específicamente festivales de cine. No es una estrategia nueva, se ha aplicado en muchos regímenes totalitarios a lo largo de la Historia. Pero cientos de artistas se han dado cuenta de cómo el régimen israelí les ha intentado utilizar para lavar su imagen y no sólo se niegan, sino que se implican. Muchos de ellos son judíos: no hay que olvidar que muchas personas judías —israelíes o no, artistas o no— condenan el régimen y colaboran activamente con el movimiento por la libertad de Palestina.

La carta en la que explicaste tus motivos para no participar en el festival se publicó en varios medios. La organización del festival, ¿contestó a este comunicado?
Sí, me escribieron personalmente. Utilizaron el argumento de separar política y arte, pero vuelvo a la cuestión de que el gobierno israelí ha dejado muy claro que para ellos dar dinero a un festival es pura política y pura propaganda, así que lógicamente no llegamos a ningún tipo de entendimiento. Imagino que para el festival, que ya había dado el paso, era difícil echarse atrás. Y asumió las consecuencias de aceptar financiación de un gobierno totalitario.

Es algo que perdurará en el tiempo: el FICIE recibió dinero de un Estado que asesinó a cineastas y cometió crímenes contra la humanidad. Es un crimen moral que ha quedado para la posteridad. Y sinceramente, pienso que el festival debe de estar mucho más enfadado con el régimen israelí que conmigo o con la gente que les ha criticado. Yo creo que les han engañado, que fueron manipulados. No es bonito que critiquen o que "se bajen" de tu festival, pero mucho peor es que por un puñado de euros te lo hayan hundido o lo hayan convertido en un evento de propaganda.

Pero parece ser que hubo absoluto silencio por parte del festival. Ni contestaron a BDS País Valencià ni a las consultas de la ciudadanía sobre si se mantenía la participación de Israel...
Desconozco qué consecuencias para el Festival habría tenido echarse para atrás, pero sí creo que hacerlo implicaba mucho esfuerzo, coraje y ética, y supongo que prefirieron subestimar a la opinión pública y a la democracia y pensaron que el descontento era cosa de cuatro locos. Pero no son cuatro locos: es casi la totalidad de la ONU y casi la totalidad de la ciudadanía europea.

Además, hay otra cuestión importante y es que el Parlamento Valenciano declaró nuestro territorio como zona libre de apartheid israelí; es decir, el festival estaba contradiciendo las instrucciones democráticas. Se ha subestimado el movimiento global por los derechos humanos, y eso les ha supuesto un coste. El día de la inauguración del FICIE, mientras yo proyectaba el corto en la huerta de Valencia, había cientos de personas protestando en la entrada del festival y, según me contaron, las proyecciones de inauguración tuvieron una asistencia bajísima.

Movimiento BDS
Boicot al Festival de Cine de Elche por la participación de Israel
El festival de cine independiente más antiguo del País Valencià se inauguró con la concentración de más de 200 personas en apoyo del pueblo palestino.

Entonces, este lavado de cara del Estado de Israel, ¿es eficaz?
A pesar del esfuerzo propagandístico del régimen israelí, todos los estudios demuestran que una mayoría abrumadora de la opinión pública condena sus crímenes. La humanidad tiene bastante claro lo que está sucediendo en Palestina. Si el Estado de Israel puede seguir actuando así, es porque tiene el apoyo político y militar de la superpotencia de Estados Unidos. Por eso la llamada de la sociedad civil palestina a la humanidad es que se deje de colaborar con el régimen israelí, para que asesinar le suponga un coste importante a nivel político, diplomático y económico. Y que ello obligue a acabar con esta situación, de la misma manera que se hizo con Sudáfrica. Allí también parecía imposible, y a pesar de eso vemos cómo hoy en día el régimen racista del país ya no es tal. La misma esperanza hay con el régimen israelí.
"La llamada del pueblo palestino al boicot se basa en la que Sudáfrica hizo en su día. Allí también parecía imposible acabar con el apartheid. La misma esperanza hay con el régimen israelí"

La violencia del régimen no te es ajena. En 2010 sobreviviste al ataque a la flotilla de la Libertad, cuatro años después volviste a Gaza para grabar un documental...
Tanto en 2010 como en 2014 no pude terminar de grabar el documental. En el primer caso porque se produjo la masacre del buque Mavi Marmara, donde asesinaron a 10 personas, entre ellos a un compañero fotógrafo y periodista. A nosotros nos robaron todo el equipo, hasta el día de hoy. Y en el 2014 fueron asesinadas más de 2.100 personas, entre las que se incluyen 500 niños y niñas y 17 periodistas o cineastas y documentalistas. Yo mismo, como tantos otros periodistas, tengo la entrada vetada a Palestina e Israel. Mi único delito fue estar en la Flotilla de la Libertad y ejercer mi oficio. Pero por lo menos yo estoy vivo; muchos otros compañeros han sido asesinados. Hay una constante guerra de Israel no sólo contra el pueblo palestino, sino también contra la cultura, la prensa y el cine, específicamente. Y tiene lógica, porque todos sabemos que la educación, el periodismo y el arte son los grandes pilares de una sociedad. Por eso los atacan de manera sistemática.

Estas experiencias personales y profesionales, ¿fueron vinculantes a la hora de tomar la decisión de no participar en el festival de Elche?
Obviamente. Todo ser humano que visita Palestina, sea de la ideología o de la religión que sea, vuelve con toda su perspectiva cambiada. Muchos de los periodistas occidentales que llegan con una visión eurocéntrica, racista o clasista, cambian radicalmente. Ver un proceso de colonización medieval en pleno siglo XXI es algo tan chocante... Millones de personas están encerradas detrás de muros. Es algo muy abrumador que produce una experiencia personal muy profunda. Por eso es fundamental que la gente intente visitar, o conocer, a palestinos y palestinas.
"Ver un proceso de colonización medieval en pleno siglo XXI es algo muy chocante y que produce una experiencia personal muy profunda"

Hablando de puntos de encuentro, una de tus exposiciones fotográficas lleva el título De València a Gaza, arrels mediterrànies —De Valencia a Gaza, raíces mediterráneas—, ¿cuál era su objetivo? 
En esa colección trataba de mostrar algo que los grandes medios a menudo subestiman, que es la vida. La guerra, la política, la corrupción o la violencia son los monotemas; esas fotografías muestran la vida cuando no hay guerra. La belleza, el coraje, la naturaleza... Todo aquello que se subestima y se silencia, tanto de los palestinos como los de valencianos. La cultura valenciana también ha sido muy censurada durante años, aunque parece que con la aparición de Àpunt estamos teniendo un espacio. La exposición intenta abrir ventanas y tender puentes. Una de las mejores críticas que podía recibir era el comentario de “no sé cuál es el valenciano y cuál es el palestino”. Ésa es la clave; los medios y los políticos están empeñados en dividirnos y generar ese discurso del odio. Las imágenes muestran que todos somos árabes, judíos, cristianos, ateos, campesinos... Todos somos mediterráneos. Es un homenaje y una reivindicación de nuestras raíces.
David Segarra savis horta
Vicent Martí es uno de los protagonistas del cortometraje documental 'Savis de l'horta' | Fotografía de David Segarra

En Savis de l'horta recoges la historia de campesinos valencianos; cuando en 2014 fuiste a grabar a la franja de Gaza, también era para documentar a quienes trabajan la tierra. ¿También en este caso son tan claras esas similitudes? 
De hecho, el documental de Savis de l'horta nace en gran parte inspirado en esa belleza y profundidad que encuentro en los campesinos y campesinas de la franja de Gaza. Esa fuerza visual, ética y estética, humana; el espíritu de alegría y de, como ellos dicen, paciencia perseverante. La fuerza de voluntad. Savis de l'horta pone en valor la sabiduría pragmática de comprender cómo aplicar en la vida cotidiana los conocimientos y los datos, algo que gran parte de la sociedad tecnológica, humana y moderna ha olvidado, pero que en Palestina, en los pueblos o en las masías valencianas persiste.

Porque eso es lo que realmente choca: cuando veo al campesino o a la campesina en Palestina, no estoy viendo nada nuevo. Estoy viendo a los hombres y a las mujeres de La Punta. Estoy viendo a mi gente, a mis antepasados; no a unos extranjeros. No veo a 'el otro', veo a 'nosotros'. Porque ellos son nosotros, y nosotros somos ellos.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Madrid
Genocidio El movimiento propalestina protesta por el partido del Maccabi Tel Aviv contra el Real Madrid de baloncesto
Las acciones contra la participación de equipos y selecciones israelíes en España convocan a cientos de personas en todo el territorio. Hoy han protestado en Madrid, el 7 de febrero se espera que las protestas se extiendan a Gasteiz.
Palestina
Análisis Cultura, hasbará y boicot a Israel
Con motivo del polémico paso de Mayumana por Cáceres, un breve repaso de la hasbará como estrategia de legitimación sionista, de la política cultural de Israel en el exterior y de los mecanismos posibles de contestación.
Palestina
Entrevista Omar Barghouti: “Una generación mira a Palestina hoy como mi generación miró a Sudáfrica en los 80”
El activista Omar Barghouti, uno de los fundadores del movimiento BDS y premio Gandhi de la Paz en 2017, explica en esta entrevista cómo actuar ante el horror del genocidio perpetrado por Israel en Gaza.
Xunta de Galicia
Sanidade A Xunta de Feijóo, condenada por negar as visitas a unha muller falecida de cancro por ter covid-19
A xuíza di que a situación requiriu medidas de prevención “flexibilizadoras”. Faleceu a principios de 2022 no Hospital Álvaro Cunqueiro durante os últimos meses de administración do xefe do PP con Julio García Comesaña como conselleiro.
Madrid
La burbuja del alquiler Sumar, Podemos y sindicatos de inquilinos presionan para convertir en indefinidos los contratos de alquiler
Sumar lanza una propuesta legislativa para transformar en indefinidos los contratos de alquiler, una de las principales demandas de la manifestación por la vivienda del 5 de abril. Una moción de Podemos, rechazada en el Congreso, pedía lo mismo.

Últimas

Historia
Descifrando a historia Así foi a rebelión antifiscal galega de 1790 contra a burocracia española
A monarquía española quixo implantar a Contribución Única, algo que provocou fortes protestas. A máis coñecida foi o motín da Ulloa, chamado así porque se produciu nas zonas desta comarca. Foi a maior revolta antifiscal do Antigo Réxime en Galiza.
Comunidad de Madrid
Sanidad Pública Sindicatos piden el cese de la dirección del Hospital 12 de Octubre tras las obras de remodelación
Los problemas con las nuevas instalaciones han cristalizado en una unión sindical que ha reclamado formalmente el fin de la cúpula de dirección tras ser “ignorados” de manera “sistemática”.
Madrid
Acusaciones de violencia sexual Monedero, bajo investigación de la Universidad Complutense por la denuncia de acoso sexual de una alumna
La confidencialidad del expediente no permite saber cuándo se presentó la denuncia ante la Unidad de Igualdad o cuánto se demorará la resolución. La Complutense afirma que la Inspección de Servicios está tramitando la acusación.
Más noticias
Justicia
Justicia Rubiales, condenado por agresión sexual y absuelto del delito de coacciones
18 meses de multa con cuota de 20 euros al día por un delito de agresión sexual. Es la condena al expresidente de la RFEF Luis Rubiales por los hechos ocurrido en la ceremonia de entrega e medallas del pasado mundial celebrado en agosto en Sidney.
Egipto
Egipto Ashraf Omar continúa en prisión provisional por dibujar
Ashraf Omar, caricaturista político del medio digital AlManassa, sigue en prisión preventiva indefinida tras ser arrestado violentamente en su domicilio el 22 de julio de 2024.
Fascismo
Memoria antifascista Allí donde hay humo, hay fuego
A unos días de las elecciones alemanas, donde la ultraderecha acude fortalecida, un repaso sobre el proceso de desnazificación posterior a la Segunda Guerra Mundial y sus medias verdades.
Xunta de Galicia
Vivenda O ‘teléfono antiokupas’ da Xunta recibiu só tres chamadas por ocupacións en 2024
O servizo foi renovado este ano cun orzamento de 61.000 euros, coa colaboración do Consello da Avogacía Galega e 135 avogados para atender as consultas. O pasado ano atenderon 109 consultas, a maioría sobre desafiuzamentos.

Recomendadas

Feminismos
Ana Bueriberi “El activismo tiene que ser colectivo: para contribuir al cambio es imprescindible despersonalizar la causa”
La periodista madrileña Ana Bueriberi reconoce que no sintió la discriminación hasta que llegó a la Universidad. Hoy, desde el proyecto Afrocolectiva reivindica una comunicación antirracista, afrofeminista y panafricanista.
Inteligencia artificial
Militarismo La máquina de los asesinatos en masa: Silicon Valley abraza la guerra
Las fantasías distópicas sobre los futuros usos de las máquinas en la guerra están más extendidas que el relato de lo que ya está pasando en los campos de batalla.
América Latina
Extrema derecha Los soldados de Donald Trump en América Latina
Mientras algunos presidentes latinoamericanos, con mayor o menor ímpetu, intentan ponerle freno, otros tantos se arrodillan y le rinden pleitesía sin recibir nada a cambio. ¿Quiénes son los súbditos latinoamericanos de Trump?