Brexit
La desastrosa gestión del Brexit constata el fracaso del Estado neoliberal

Todavía es incierto lo que durará el gobierno actual, pero está claro que pasará a la historia como uno de los más incapaces en la historia parlamentaria de Reino Unido.

Brexit, manifestación en Londres pro EU
Manifestación en Londres pro EU
10 jul 2018 09:30

El viernes 6 de julio Theresa May finalmente hizo lo que medio mundo (los británicos, Corbyn, Juncker, Europa entera) estaba pidiendo: una posición clara sobre el Brexit. Encerrados en la bucólica casa de campo gubernamental, Chequers, el cabinet o Consejo de Ministros conservador acordó un principio de propuesta para la salida de la UE.

Básicamente, esta propuesta constata la admisión de que el mejor resultado posible es algo similar a la situación noruega. Es decir: un área de libre comercio que prolongue regulaciones ya existentes. El Reino Unido aceptaría pues la jurisprudencia de tribunales europeos para lidiar con discrepancias comerciales. En teoría, el Parlamento Británico podría rechazar los dictámenes, pero solo en casos restringidos. Incluso el ciudadano menos versado en economía internacional reconoce que esto tiene poco que ver con “recuperar el control” (el famoso eslogan de la campaña pro-Brexit).

El resto de afirmaciones están, para el conservador Financial Times, en el terreno de las improvisaciones. Por ejemplo, Reino Unido insistiría en acceder al mercado en servicios como hasta ahora. Al mismo tiempo, solicitaría poder limitar la entrada de migrantes. Pero en los tratados fundacionales de la Unión se establece que la libertad de circulación de bienes, servicios, capitales y personas son indivisibles. Por lo tanto, la probabilidad de que la UE acepte esta propuesta es nula. Mucho menos para otras ideas, como la propuesta de acceder a la Política Pesquera Común y al mismo tiempo limitar el acceso para pesqueros europeos.

Los brexiters abandonan el barco

Las dimisiones, que tan poco se estilan por estas tierras, son comunes en Reino Unido. La disciplina de partido es más débil en Westminster y, aunque no se promueve, se tolera el desacuerdo por motivos políticos. Más que por corrupciones individuales, es habitual que ministros discrepantes abandonen sus cargos. Lo que ha llamado la atención este lunes es la fuga coordinada de, en primer lugar, el Ministro para Abandonar la Unión Europea David Davis; y de Boris Johnson, antiguo alcalde de Londres y Ministro de Exteriores. Los equipos de ambos, algunos destacados conservadores, también han abandonado sus puestos.

¿El motivo? Sobre el papel, su negativa a aceptar lo que ven como una claudicación a Bruselas. Ambos surfearon la ola euroescéptica justo antes y, sobre todo, después del referéndum en 2016. Para estos brexiters, la apertura hacia posibles concesiones respecto a la legislación europea es una claudicación.

La carta de dimisión de Johnson habla directamente del Reino Unido “avanzando hacia un estatus colonial”  respecto a la UE. Davis, más técnico y formal, argumenta que la necesidad de aceptar “reglas del juego comunes” para comerciar con la UE supondrá de facto la continuación de la supervisión legislativa desde Bruselas.

Por otro lado, los mentideros parlamentarios sugieren que a Johnson le guía el oportunismo, más que los principios. Es bien conocido por su ambivalente apoyo hacia Donald Trump, y su visión neoimperialista de Gran Bretaña. Desde su punto de vista, seguir a Davis le permite erigirse en representante de la soberanía popular, rechazando el Brexit light propuesto por el gobierno May. Esto le ayudaría en una eventual campaña para convertirse en Primer Ministro.

Las consecuencias para el gobierno aún no están claras. Recordemos que se trata de un ejecutivo débil, apoyado por parlamentarios rebeldes (como los dimitidos), y unionistas irlandeses. Enfrente, la oposición laborista goza de creciente popularidad. Su incesante crítica a las políticas económicas del gobierno ha hecho mella en valores antaño considerados sagrados. Por ejemplo, la nacionalización de sectores estratégicos como los ferrocarriles o las eléctricas son hoy en día medidas extremadamente populares. Por supuesto Jeremy Corbyn, fuera del gobierno, se permite criticar unas negociaciones que serían complejas para cualquiera. Pero esto último no es una cuestión circunstancial: se trata de un problema estructural heredado del giro neoliberal del pasado siglo.

La despolitización neoliberal y la crisis del Estado en la raíz del Brexit

La figura de Thatcher es representativa de la derecha neoliberal, no solo en Reino Unido, sino también en medio mundo. Algo más desconocida, por otra parte, es la labor de consolidación de su legado en sucesivos gobiernos.

Bajo la doctrina de “el mercado siempre es mejor”, conservadores y laboristas se lanzaron a la aventura de privatizar, externalizar y, sobre todo, recortar y recortar. Las reformas que posibilitaron a empresas privadas realizar servicios públicos fueron obra de Tony Blair y Gordon Brown, ambos “socialdemócratas”. La progresiva reducción del Estado (como entidad física y como idea social) desembocó en la precarización de servicios como la sanidad. También se convirtió en un negocio para muchas empresas del “capitalismo de amiguetes” paraestatal, como la fallida Carillion.

El sociólogo de Goldsmiths Will Davies considera que el neoliberalismo, más que un proyecto político, es un movimiento antipolítico. Sus promotores consideran que el público en ocasiones toma decisiones peligrosas. La solución es promover los “cálculos económicos” (precios, eficiencia) para “desencantar la política a través de la economía”. Esto tiene dos consecuencias fundamentales.

La primera la estudió el mismo Davies. El vacío que provoca la invasión del mercado aumenta el atractivo de visiones identitarias de la sociedad. Tanto el fundamentalismo religioso como el nacionalismo asertivo pasan a ocupar el espacio de la movilización política. Esto es lo visto tanto con el Brexit como con Trump.

En segundo lugar, y no por ello menos importante, la relegación del Estado a un papel secundario provoca un cambio en la actitud de las élites gobernantes. No es que ya no entiendan cómo funciona el mundo, es que ni les interesa. La mediocridad de May, Johnson o Davies (o sus colegas en nuestro país y en Bruselas) yace en su creencia de que el mercado puede sustituir a la deliberación democrática. Enfrentados a un asunto eminentemente político (es decir, donde no existe un punto de referencia “económico” o “racional” externo), su voluntad se congela.

Paradójicamente pues, la energía invertida en erradicar la voluntad popular activó los sentimientos nacionalistas que desembocaron en el resultado a favor de abandonar la UE. Igualmente, la falta de atención a la gestión del Estado (entendida desde un punto de vista keynesiano clásico), dejan a Reino Unido prácticamente incapaz de gestionar una crisis constitucional de este calibre. Todavía es incierto lo que durará el gobierno actual, pero está claro que pasará a la historia como uno de los más incapaces en la historia parlamentaria de Reino Unido.

Arquivado en: Brexit
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Sidecar
Sidecar Tras el euroescepticismo: la extrema derecha y la Unión Europea
Lo que se está produciendo en la Unión Europea, es un giro a la derecha en la composición del Parlamento, pero el euroescepticismo estridente ha sido sustituido por un reformismo tibio.
Reino Unido
Simon Kuper “Oxford y su retórica fueron la cuna del Brexit”
A finales de los 80 en Oxford se encontraron algunos de los futuros líderes de la campaña por el Brexit. El periodista Simon Kuper analiza en 'Amigocracia' (Capitán Swing, 2023) la red de amistad que marcó la historia reciente del Reino Unido.
Comunidad de Madrid
Sanidad Universal Sociedades sanitarias critican el SMS amenazante que el Gobierno de Ayuso está enviando a personas migrantes
Cuatro sociedades científicas denuncian un texto amenazante en el que se indica al destinatario que dispone de 30 días para seguir de alta en la Tarjeta Sanitaria, lo que está generando “incertidumbre” y “desprotección”.

Últimas

Salario mínimo
Salario mínimo PSOE y Sumar llegan a un acuerdo para que el SMI no tribute el IRPF
Pese a adelantar la ministra de Trabajo que se habían roto las negociaciones, finalmente las personas que cobren el salario mínimo no tendrán que declarar en 2025.
Opinión
Opinión Sobre la cancelación de Georgina Orellano en el Foro ESPAL 2025
La cancelación de Georgina redunda en esta incapacidad para escuchar a las trabajadoras sexuales y en el pánico que tienen de que se las escuche. Denota inmadurez política, cerrazón dialéctica y pacatería moral.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.
Más noticias
Notas a pie de página
Notas a pie de página Mansiones encantadas y casas sin cocina
La casa encantada como símbolo de la opresión del espacio doméstico recorre la literatura de muchas escritoras. Pero hubo un tiempo en el que algunas feministas trataron de imaginar otro hogar posible, en el que se liberase el trabajo doméstico.
Economía
Análisis Europa, ¿última defensora del liberalismo o cómplice de un orden fracasado?
El peligro no proviene únicamente de líderes externos “autoritarios”, sino de la erosión interna de la democracia bajo un sistema que pone al mercado por encima de la gente.
Comunidad de Madrid
Comunidad de madrid El taxi advierte de que las nuevas licencias a Cabify van a “reventar el mercado”
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a las plataformas de VTC y obliga a la Comunidad de Madrid a concederles más de 2500 nuevas licencias en la comunidad.
Sevilla
Proyectos estratégicos Ilegalidades pasadas y peligros futuros de la mina que la Unión Europea quiere revivir en Sevilla
Las Cruces tiene un historial de más de 6,5 millones de euros en sanciones e indemnizaciones por extracciones ilegales de agua. El espaldarazo de la UE y del Gobierno al proyecto podría empeorar los vertidos que ya realiza la mina en el Guadalquivir.

Recomendadas

Contaminación
Contaminación Un municipio galego demanda á Xunta pola contaminación do encoro das Conchas
A veciñanza das Conchas, na comarca da Limia, leva á Xunta ao Tribunal Superior de Xustiza de Galicia pola contaminación provocada debido á cría intensiva de gando porcino e avícola.
América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se rebelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.