Análisis
Los bancos centrales nunca han conseguido un aterrizaje suave

Una subida de tipos de interés provocará un alto desempleo y un crecimiento más lento sin que se reduzcan las presiones inflacionistas.
Christine Lagarde coronavirus
Christine Lagarde, en el European Banking Congress de Frankfurt en noviembre de 2019. Foto: BCE

Muchos economistas y expertos llevan presionando desde hace bastante tiempo, tanto a la Reserva Federal (FED) como al Banco Central Europeo (BCE), en favor de subidas de tipos de interés para luchar contra la inflación. Si bien inicialmente tanto la FED como el BCE se resistieron a estos cantos de sirena, argumentando que la inflación era transitoria, la presión acabó surtiendo efecto. Pero si la historia sirve de guía, la FED y el BCE no se van a detener con unas pocas subidas de tipos. Y como un tipo de interés más alto no es la respuesta a nuestro problema de inflación, implementarán una larga serie de subidas de tipos ineficaces.

Dadas las grandes perturbaciones en la economía mundial debido a la pandemia y la guerra en Ucrania, una subida de tipos de interés provocará un alto desempleo y un crecimiento más lento sin que se reduzcan las presiones inflacionistas. Podría traer de vuelta la estanflación: alto desempleo, inducido por la mix de política económica, con inflación obstinadamente alta.

Los que abogan por una subida de tipos consideran que la inflación actual es un problema de exceso de demanda. ¡La cantidad de tonterías que tenemos que oír día sí y día también! La inflación actual la están provocando exactamente tres aspectos que son consecuencia directa de ideas y propuestas defendidas por los economistas ortodoxos que hablan de ésta como un fenómeno monetario.

No es una inflación de demanda

El primero, la financiarización de la energía y productos agrícolas mediante la expansión y el acceso a los mercados derivados de materias primas a especuladores y a fondos institucionales. Como consecuencia, en determinados momentos, la evolución de sus precios se traduce en fuertes movimientos al alza más allá de la oferta y la demanda. Eso lleva pasando desde 2021 en los precios del gas y de los derechos de emisión de CO2.

El segundo factor, paralelo a la desregulación de los mercados derivados de materias primas energéticas y agrícolas, tiene que ver con una reestructuración del sector eléctrico, un fiasco en toda regla, al alejarse el coste marginal del coste medio. Como consecuencia se está produciendo una rápida escalada de los precios de la electricidad en los hogares y empresas.

El tercer factor, son los problemas de las cadenas de suministro que han afectado al componente del IPC recogido bajo la rúbrica de Bienes Industriales. La globalización ha llevado a una concentración en dichas cadenas, que está detrás de los cuellos de botella que han hecho repuntar los precios de ciertos productos que no llegan al mercado.

Por lo tanto, lo que estamos tratando no es una inflación impulsada por la demanda en una economía sobrecalentada. La crisis de COVID-19 comenzó como una crisis de la oferta que interrumpió gravemente la producción, provocando la caída de los ingresos y la demanda. El alivio fiscal restauró parcialmente los ingresos, pero el lado de la oferta sigue siendo inestable debido a la pandemia y ahora a la guerra en Ucrania. La mayor parte del apoyo gubernamental a los ingresos ya ha desaparecido.

Los bancos centrales nunca han conseguido un aterrizaje suave

Los bancos centrales nunca han conseguido guiar a la economía hacia un aterrizaje suave con subidas de tipos. Veamos lo sucedido donde hay más datos disponibles, los Estados Unidos. Las subidas de los tipos de interés durante la era Volcker, en los años 70, llevaron a la economía a una profunda recesión, y una serie de crisis financieras (la crisis del ahorro de principios de los 80, la crisis de la deuda de los países en vías de desarrollo más adelante en los 80, y la gran crisis bancaria de finales de los 80). El endurecimiento del presidente Greenspan a principios de los años 90 provocó una recesión seguida de la primera recuperación sin empleo, y su endurecimiento en 2004 contribuyó a provocar la crisis financiera mundial y otra recuperación sin empleo aún más prolongada.

Bajo una inflación que no es de demanda, es muy poco probable que una subida de 1 ó 2 puntos porcentuales tenga un impacto importante en el gasto sensible a los tipos de intereses

Por lo tanto, bajo una inflación que no es de demanda, es muy poco probable que una subida de 1 ó 2 puntos porcentuales tenga un impacto importante en el gasto sensible a los tipos de intereses. Las familias no suelen pedir préstamos para comprar combustible para sus coches, alimentos o pagar el alquiler, las categorías que actualmente impulsan la inflación.

La única forma en que la política monetaria puede afectar a la inflación es ralentizando significativamente la economía y aumentando el desempleo lo suficiente como para aliviar presiones salariales que, como hemos argumentado en diferentes blogs, no están ahora impulsando la inflación, sino que simplemente están tratando de ponerse al día con el aumento de los precios. Las pequeñas subidas de tipos no reducen la inflación; hacen falta grandes subidas de tipos que generen crisis financieras, insolvencia y quiebras lo suficientemente graves como para hacer caer la economía, seguidas de recuperaciones sin empleo. En otras palabras, los Bancos Centrales estarían utilizando el desempleo como herramienta para controlar la tasa de inflación. Matar la recuperación también significa revertir los progresos recientes en el aumento de los ingresos en la parte inferior.

Pero a perro flaco todo son pulgas. El endurecimiento de la política monetaria coincide con un llamamiento a la “responsabilidad” fiscal, es decir, reducción del déficit público. Si a ello unimos las continuas perturbaciones de la oferta causadas por las sucesivas oleadas del Covid-19, el ejercicio del poder de fijación de precios y las sanciones a Rusia, la combinación de políticas económicas amenaza con provocar no sólo una recesión, sino también una elevada inflación. Se trata de una receta para la estanflación, un cóctel aún más peligroso que las fuerzas que provocaron la estanflación de la década de 1970.

La solución adecuada a la inflación sería trabajar para aliviar las limitaciones de la oferta, volver a regular los mercados derivados de materias primas, y revertir ciertas liberalizaciones

Además, no nos olvidemos, tal como sugería, acertadamente, el otrora Secretario del Tesoro Lawrence Summers, las economías occidentales han sido propensas al estancamiento secular durante el último medio siglo, sólo aliviado temporalmente en gran medida por las burbujas financieras: la burbuja de las puntocom de los años de Clinton, la combinación de la burbuja inmobiliaria, bursátil y del mercado de materias primas que precedió a la Gran Recesión, y la larga subida de los mercados de renta variable durante la última década.

La solución adecuada a la inflación sería trabajar para aliviar las limitaciones de la oferta, volver a regular los mercados derivados de materias primas, y revertir ciertas liberalizaciones, como la del sector eléctrico. Sin embargo, eso no se puede lograr realmente con la política monetaria. De hecho, recortar el gasto sensible a los intereses, como la inversión, trabajaría para restringir nuestra capacidad de producir (es decir, la oferta) en el futuro. ¡Necesitamos más inversión nacional, no menos!

Análisis
La recesión, autoinfligida, que se avecina
En el escenario actual de futuros repuntes de tipos de interés, subida de costes de materias primas y una posible recesión global sincronizada, las familias y pymes serán más que vulnerables.
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Análisis
Análisis Neoconservadurismo, multipolaridad y la decadencia de las democracias occidentales
Occidente, en su obsesión por dominar, ha fracasado en su intento de moldear el mundo a su imagen, dejando tras de sí Estados fallidos, migraciones masivas y un Sur Global cada vez más resentido.
Bitcoin
Bitcoin El FMI aprieta a El Salvador: el nuevo acuerdo le prohíbe acumular más Bitcoin y emitir Bonos Volcán
El gobierno de Nayim Bukele está en una situación financiera contra las cuerdas y la institución le ha enviado un nuevo acuerdo en el que le exige disminuir riesgos y exposición a la criptomoneda.
Notas a pie de página
Notas a pie de página Mansiones encantadas y casas sin cocina
La casa encantada como símbolo de la opresión del espacio doméstico recorre la literatura de muchas escritoras. Pero hubo un tiempo en el que algunas feministas trataron de imaginar otro hogar posible, en el que se liberase el trabajo doméstico.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.
Contaminación
Contaminación Un municipio galego demanda á Xunta pola contaminación do encoro das Conchas
A veciñanza das Conchas, na comarca da Limia, leva á Xunta ao Tribunal Superior de Xustiza de Galicia pola contaminación provocada debido á cría intensiva de gando porcino e avícola.

Últimas

Comunidad de Madrid
Comunidad de madrid El taxi advierte de que las nuevas licencias a Cabify van a “reventar el mercado”
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a las plataformas de VTC y obliga a la Comunidad de Madrid a concederles más de 2500 nuevas licencias en la comunidad.
El Salto Radio
El Salto Radio Algoritmo y precariedad
Acostumbrados ya sin remedio a pedir por teléfono, a comprar chismes que nos llegan desde el otro lado del planeta en dos días, o comida que, aunque sea diluviando, nos traen a casa en 15 minutos… ¿Nos asomamos a lo que hay detrás?
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto Trayecto
“El objetivo principal de cualquier reunión es dejar convocada la siguiente”, dijo uno de ellos. Y el otro estuvo de acuerdo y añadió una anécdota sobre un encuentro en una casa palaciega que tenía de todo excepto una sala para reunirse.
Más noticias
Opinión
Opinión La impunidad machista de dar voz a un feminicida
‘El odio’ no es periodismo ni literatura, es violencia pretendidamente enmascarada bajo adjetivos altisonantes y referencias literarias que solo usan los egocéntricos para esconder sus carencias, es el orgullo del indocumentado.
València
València La jueza de Catarroja pide a la Guardia Civil que documente cuántas cámaras hay en el Cecopi
La instructora del caso de la dana ha encargado la elaboración de un informe sobre las instalaciones del Centro de Coordinación de Emergencia (Cecopi).
Madrid
Madrid La Sareb ejecuta con violencia el desahucio de dos jóvenes activistas en Carabanchel
Desde el Sindicato de Vivienda de Carabanchel apuntan a que la estrategia actual del ‘banco malo’ es vaciar cuanto antes este y otros pisos de su propiedad para especular con ellos antes su disolución definitiva.

Recomendadas

América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se revelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.