Opinión
Sagardui, implícate y abre vías de negociación

Ante los conflictos laborales en general, y los que afectan a los servicios públicos en particular, el partido que dirige el Gobierno vasco se pone de perfil, mira para otro lado o se posiciona del lado de la patronal.
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La concentración en la plaza del Museo ha arrancado a las 10.15h. Gessamí Forner
Representantes de las trabajadoras de LAB
10 jun 2023 06:00

Las trabajadoras del servicio de limpieza subcontratado de los centros de Osakidetza llevamos más de dos meses en huelga en defensa de nuestras condiciones laborales. Decimos defensa porque no pretendemos lograr nuevas conquistas sociales que hasta ahora no disponíamos. Simplemente estamos luchando por mantener lo que teníamos: la homologación de condiciones al personal propio de Osakidetza. Es decir, tener las mismas condiciones laborales por realizar el mismo trabajo. Ni más, ni menos.

¿Alguien puede pensar que nos hemos metido en esta pelea por capricho? ¿Alguien cree que podemos permitirnos el lujo de no trabajar y, por tanto, no cobrar, por afición? Pues al parecer a los máximos dirigentes del PNV, sí lo creen. Estos dirigentes, a los que nunca les falta ni faltará de nada, se piensan que todas somos de su condición.

Nos han resultado insultantes los argumentos esgrimidos por el lehendakari Iñigo Urkullu para intentar justificar el tortazo que se han dado en las elecciones municipales y forales. La verdad que imaginación no les ha faltado cuando Urkullu ha relacionado la conflictividad laboral existente en Euskal Herria con la pérdida de votos cosechado por su partido.

A Urkullu no le ha faltado imaginación al tratar de justificar el tortazo electoral con la conflictividad laboral existente en Euskal Herria
Laboral
Laboral Cinco trabajadoras de la limpieza de Osakidetza identificadas en el escrache contra la consejera Sagardui
Denuncian el bloqueo que mantiene Salud en la mesa de negociación y que no aplique la homologación vigente de las trabajadoras subcontratadas con las propias, al no abonar el complemento de la carrera profesional.

Esa es una infumable manera de alterar el orden de los factores. ¿No hubiera sido más efectivo, más si cabe teniendo como tiene el PNV el poder de las principales instituciones de vascongadas, haber tratado de intermediar para solucionar los conflictos laborales abiertos como el nuestro? 

Pero no, ante los conflictos laborales en general, y los que afectan a los servicios públicos en particular, el partido que dirige el Gobierno vasco se pone de perfil, mira para otro lado o se posiciona del lado de la patronal.

Cuando el mismo domingo 28 de mayo, con el recuento todavía sin finalizar, el máximo dirigente del EBB, Andoni Ortuzar, reconocía los malos resultados cosechados, señalaba que su partido “tomaba nota” del mensaje dado por la ciudadanía, ¿hablaba con sinceridad, o era una declaración de cara a la galería?

La dirección de Osakidetza ni siquiera se ha dignado a contestarnos durante un año y medio; nuestras solicitudes han terminado en la papelera

En el conflicto que llevamos arrastrando durante año y medio, y que ha desembocado en esta huelga, han sido innumerables las veces que nos hemos dirigido a la dirección de Osakidetza para que nos recibiera y les explicáramos el conflicto que tenemos abierto con las empresas adjudicatarias del servicio de limpieza. Pero la dirección de este ente público ni siquiera se ha dignado a contestarnos; nuestras solicitudes han terminado en la papelera. Un significativo ejemplo que delata el clasismo con el que actúan los dirigentes del PNV.

¡Qué hipocresía la de todos aquellos que durante la pandemia nos dieron palmaditas en la espalda mientras nos decían que nuestro trabajo era esencial! Ahora para el Departamento de Sanidad que dirige la señora Gotzone Sagardui, somos invisibles e insignificantes. En vez de mostrar cercanía, da la sensación de que esta élite política vive encerrada en una torre de marfil, totalmente desvinculada y aislada de la vida cotidiana que le rodea, mostrando una indiferencia ante la realidad y los problemas de la sociedad en la que viven.

La élite política vive encerrada en una torre de marfil, totalmente desvinculada y aislada de la vida cotidiana que le rodea

Nosotras sí que hemos tomado nota, señor Ortuzar, de vuestra irresponsabilidad, pero desde hace tiempo. Hemos comprobado lo insensibles que pueden llegar a ser algunos cargos públicos, a los que se les presupone su preocupación por las personas, y que deberían trabajar en favor de la ciudadanía y no en favor de unos pocos.

Señora Sagardui, si su partido no quiere seguir acumulando conflictos laborales, y su máximo dirigente dice que “ha tomado nota”, abra una vía de interlocución con las trabajadoras del servicio de limpieza de Osakidetza de una vez. Esta huelga nos está quitando el sueño, la salud y vaciando nuestros bolsillos. Nosotras simplemente queremos volver a trabajar, pero con unas condiciones dignas.

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