La vida y ya
La vida y ya
Bajaste a la calle
Bajaste a la calle como todas las que salieron antes que tú. Las indecisas. Las convencidas. Las que les da igual casi todo. Las que siempre están en la revuelta. Bajaste junto a las que consiguieron que haya mucho de lo que permite vivir mejor.
La madeja
La Madeja
Fruto de la rapiña, un país
En pocos rincones del mundo no ha rascado unos billetes la avara mano del Tío Sam. Esto de Trump no es nuevo ni es una excepción.
La vida y ya
La vida y ya
Mies
Una niña explica que la mies es un lugar tranquilo para pasear. Que sirve para ir al cole en bici o para juntarte con tus amigas que viven en pueblos cercanos.
Editorial
Editorial
El Salto acusa: Israel comete genocidio y señala a los medios de comunicación que lo denuncian
El señalamiento de una de nuestras compañeras, utilizando su solicitud de acceso al país para intimidarla públicamente, es una escalada más en la ofensiva del Estado sionista contra los medios de comunicación.
La vida y ya
Vínculos
Las guerras atacan no solo los cuerpos, sino también los vínculos. Dejan heridas en las personas que se arrastran muy lejos en el tiempo. Las guerras no son solo en el momento, ocurren antes y después.
La vida y ya
El Patronato
Cuenta su historia y, a la vez, cuenta la historia de muchas otras. De chicas que fueron encerradas contra su voluntad en esos centros.
Kabilas de mesa camilla
Kabilas de mesa camilla
Dime qué celebras para saber quién lo financia
La importancia de las narrativas oficiales, de los mitos fundacionales y de las leyendas no reside en su veracidad, sino en la concepción del mundo que sostienen y reproducen.
Editorial
El tiempo se acaba
Aranzadi, Zorrotzaurre, Martutene... barrios de rentas bajas con operaciones urbanísticas a la vista, una emergencia habitacional gestionada a golpe de desalojo y un consenso creciente que oscila entre el “efecto llamada” y la “tolerancia cero”.
La vida y ya
La vida y ya
Aprender a gritar
Qué hacer con todo eso. Lo que se parece a permanecer callada pero que, en realidad, está a punto de ser pronunciado. Lo que no es ni voz ni silencio.
La vida y ya
En manada
Solo un grupo, de unas doce o catorce chicas, permanece en el agua. “Creo que os llaman”. Les dice uno de los alumnos mientras trata de secarse el agua que tiene pegada al cuerpo.

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La mirada rosa
¿Es posible un orgullo español?
La derecha ha prostituido nuestra bandera para articular su discurso de confrontación.
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El intento que no falló
Quizás quienes delinean la esperanza punto por punto se pararon una tarde de primavera, de una primavera como esta, recién estrenada, a ver cómo las plantas generan semillas.
Editorial
Editorial
Los matones del ICE español y la detención de Mbaye y nuestras compañeras
Como integrantes de un colectivo editor que cree en la libertad y la democracia consideramos que Fernando Grande-Marlaska no debería permanecer un minuto más como ministro de Interior.
La vida y ya
Detalles
Filas perfectas de bolsos sobre la tela que tiene cuerdas que la cruzan de esquina a esquina para, cuando viene la policía, poder salir corriendo optimizando la recogida en el menor tiempo posible.