Memoria histórica
La mirada olvidada del fotógrafo Manuel Moros sobre el éxodo republicano

Ochenta fotografías enterradas durante setenta años en un huerto de Collioure, expuestas por primera vez en 2009 como uno de los más dramáticos testimonios de aquella tragedia, también necesitan memoria.
Familia española en el paso de Canfranc

www.diariodelaire.com

14 abr 2022 09:29

Se ha hablado y escrito mucho de la presencia de Antonio Machado en Collioure, localidad en la que falleció poco después de cruzar la frontera pirenaica camino del exilio, pero se conoce muy poco de un pintor y fotógrafo, residente en el mismo pueblo francés, que no se pudo resistir a dejar sin testimonio gráfico la tragedia humanitaria del éxodo republicano, coincidente con la partida del extraordinario poeta andaluz y su familia.  

No lo hizo Manuel Moros (1898-1975) con la paleta de pintor, que era su herramienta habitual, sino con su cámara Leika, un instrumento clave para dar testimonio fidedigno de aquella desoladora diáspora a través de la carretera de la costa mediterránea que se interna desde España en territorio francés. Manuel Moros fue  testigo de la llegada al paso fronterizo de Portbou-Cerbère de miles de exiliados bajo un crudo frío invernal, con apenas unas pocas pertenencias a cuestas y en un estado máxima desolación y extrema necesidad. Asistió también a la división de las familias establecida por los gendarmes franceses al ser internados en los campos de concentración.


Este pintor francés de ascendencia colombiana, residente en la citada localidad durante la década de los treinta, tuvo la suficiente sensibilidad y empatía para captar la intensidad de aquella gran tragedia humanitaria que quedó bien patente en la impronta dramática de las ochenta fotografías que conformaron la primera exposición de su obra, celebrada en 2009, un año después de que fuera recuperada del olvido. La muestra tuvo lugar en el Museo del Exilio de La Jonquera (Alt Empordà), coincidiendo con el septuagésimo aniversario del final de la contienda armada, bajo el título Febrero de 1939. El exilio a través de la mirada de Manuel Moros. Se trata, sin duda, de uno de los más importantes y e impactantes testimonios gráficos de aquel éxodo sobre el que no se tiene hoy todavía la sensibilización memorial que sería menester. No recuerdo que la exposición de la obra de Moros se haya visto en otros lugares de España, doce años después.

Manuel Moros fue hijo de un pintor colombiano que estudiaba en París y tuvo amores con la hija de una familia de la alta sociedad francesa, emparentada con el ayudante de campo de Napoleón. Con el regreso de su padre a su país natal, cuando Manuel tenía cuatro años,  su madre no  lo trató con demasiado cariño pues llegó incluso a plantearse la posibilidad de internarlo en un hospicio. En su juventud, con veinte años, Moros fue movilizado para participar en la Primera Guerra Mundial, acabando como prisionero en el campo de concentración de Puchheim, en Baviera, algo que sin duda influyó para que sus fotografías de la diáspora republicana tuvieran esa trágica impronta. Después de su liberación, Manuel Moros cursó estudios de pintura en París, formando parte del grupo de artistas de la Realidad Poética. Desde 1925 se afincó en Collioure, llegando a ser uno de los pintores más interesantes del Roselló e impulsando con Jean Peské el Museo de Collioure en 1934. Ese mismo año viajó el paraíso azul de Tossa y descubrió las Islas Baleares, al tiempo que su estilo se volvía más tenue y delicado, siempre al servicio del paisaje.


El pintor francés, en cuanto tuvo noticia de las penalidades que acompañaban a las miles de familias españoles que cruzaban la frontera huyendo de la represión franquista, quiso plasmar con su cámara la dramática magnitud de aquel éxodo. Es indudable que cuando el fotógrafo francés realizaba su trabajo estaba convencido de la trascendencia histórica que podían tener en el futuro esas imágenes, en las que se denuncia el miserable alojamiento que las autoridades del país vecino dieron a aquella multitud en la intemperie de los campos de concentración de las playas francesas, donde tantos republicanos perecieron.

“Subido a un talud para contemplar el gentío acurrucado por el viento tormentoso -leemos en un artículo de Eva Vázquez (El tetimoni oblidat), publicado en El Punt Avui-, Manuel Moros levantó su propio registro: cabellos desordenados por la tramontana, ojos asustados, niños con un mendrugo de pan, fardos y maletas amontonados en la cuneta, cuerpos enfriados temblando bajo una manta prestada, enfermos que deliraban en un rincón, un miliciano con un ramo de flores silvestres en el bolsillo del abrigo, un viejo que lloraba. Ese mismo día (5 de febrero), se llegó a Portvendres, donde los gendarmes separaban a los niños para enviarlos a la colonia infantil establecida en el campo de la Moresca. Son las imágenes más dolorosas del álbum: las criaturas parecen fantasmas, envueltas con la caridad de las mantas, abrazados unos con otros, sin alegría, sin vigor. El 10 de febrero, documentaría la creación del campo de Argelès, un lugar desolado, la playa nada más, y las rocas, el hambre y la muerte, y una débil alambrada bordeándola, sin ningún servicio, ni un triste váter, ni un modesto cubierto para pasar la noche”.

Consciente de su importancia, Moros tuvo escondidas estas imágenes en su taller hasta la ocupación alemana de Francia, que le obligó a huir precipitadamente en 1942. Antes de partir hacia Lavalette, guardó una parte de su obra en una caja de hierro y la enterró en el jardín de la casa. Se ignora por qué Manuel Moros no regresó jamás a buscar su legado, pues se desconoce lo que fue de él tras abandonar Collioure, pero sí se sabe que dejó ocultas unas cuarenta instantáneas, las que le parecieron más comprometidas, según refirió el organizador de la exposición mencionada. El resto se las llevó consigo, salvo veinte que le entregó a su hermana. 


A pesar de que la casa fue ocupada por los alemanes durante la invasión del país, no serían ellos los que dieron con el cofre sino un niño de diez años que se puso un día a escarbar en el jardín. Se llamaba Jordi Figueras y en 2009 era un señor septuagenario, que no se si vive actualmente, cuya madre era madame Quintana -según una información publicada por el diario El País con motivo de la exposición-, la misma señora había regentado en Collioure el hotel en donde se hospedaron y fallecieron Antonio Machado y su madre. Para completar las ochenta fotografías de la muestra celebrada en el Museo del Exilio de La Jonquera, se hubo de recurrir a un sobrino de Manuel Muros, Jean Pennef, que aportó el resto de las instantáneas hasta completar el total de las expuestas.

Dado que a nuestros cineastas no les ha interesado hasta ahora como material de creación el último tránsito de uno de nuestros más importantes poetas camino del exilio, en medio de quienes lo acompañaron por millares en ese amargo y desesperado éxodo, es de lamentar que tampoco la exposición comentada no haya tenido más recorrido itinerante, transcurridos más de trece años desde el hallazgo de las fotografías. ¿Nadie en la Dirección General de la Memoria Democrática se va a sentir llamado a convocarla y a homenajear a ese desconocido pintor y fotógrafo que hizo posible ese impresionante legado como documentación de indudable valor histórico para nuestra memoria democrática? Se trata de concienciar a las jóvenes generaciones para que eso no vuelva a ocurrir jamás y acudan a las urnas conscientes de la defensa de los valores democráticos.


Manuel Moros abandonará después de la guerra casi completamente la pintura y morirá en 1975 durante una estancia en Banyuls, olvidado y solo, casi tanto como esa mirada fotográfica que dejó estampadas para siempre las que posiblemente sean las más desoladoras imágenes del éxodo republicano español, junto a las de Robert Capa, recogidas en un magnífico documental de Anna Borrell titulado El món on volíem viure. Robert Capa, 15 gener de 1939 (El mundo en el que queríamos vivir. Robert Capa, 15 de enero de 1939).

Otra vez en la noche… Es el martillo/ de la fiebre en las sienes bien venidas/ del niño. -Madre, ¿el pájaro amarillo!/ ¡las mariposas negras y moradas!/ – Duerme, hijo mío. – Y la manita oprime/ la madre, junto al lecho-. ¡Oh flor de fuego!/ ¿Quién ha de helarte, flor de sangre, dime:/ Hay en la pobre alcoba olor de espliego;/ fuera, la oronda luna que blanquea/ cúpula y torre a la ciudad sombría./ Invisible avión moscardonea./ -¿Duermes, oh dulce flor de sangre mía?/ El cristal del balcón repiquetea./ -¡Oh, fría, fría, fría, fría, fría!. Antonio Machado (Poema de la guerra)

Arquivado en: Memoria histórica
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.
Palencia
Memoria histórica Hontoria de Cerrato sobre el homenaje a un vecino deportado a los campos nazis: sí, pero lejos
La asociación memorialista de Palencia pide la instalación de un adoquín, conocido como ‘Stolpersteine’, con el nombre de Antonio García Hevia, un español que estuvo en los campos nazis.
Memoria histórica
Opinión La maldición de los agotes
Los agotes son una minoría que habita el Pirineo occidental. Están concentrados principalmente en el valle del Baztán, en Navarra, y si bien su origen no está claro, hay varias teorías al respecto. Se cree que la palabra agote proviene del francés cagot y significa “perro godo”. El término es por tanto un insulto.
Laboral
Laboral Unha traballadora de Stellantis sofre un accidente grave na planta de Vigo e corre o risco de perder un pé
A CGT denuncia que o accidente “poderíase ter evitado”. O sindicato galego CUT lamenta que a información chegue antes ás centrais de Francia que á propia planta e sinala a recorrencia de accidentes que conlevaron amputacións.
Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.

Últimas

O Teleclube
O Teleclube 'A Rapaza da Agulla' inquieta a 'O Teleclube'
Magnus von Horn dirixe un conto de fadas para adultos cuberto dun branco e negro espantoso.
Derecho a la vivienda
Derecho a la vivienda El 5 de abril, nueva fecha clave para que la vivienda deje de ser un negocio
Más de 40 ciudades salen a la calle este sábado para pedir a los gobiernos que reaccionen y garanticen el derecho a la vivienda.
Economía
Aranceles Trump anuncia nuevos aranceles del 20% a Europa en “el día de la liberación”
El presidente de los Estados Unidos vuelve a amenazar con impuestos a las importaciones que, según él, son respuesta a los gravámenes sobre empresas estadounidenses en Europa.
Música electrónica
Música Herbert y la banda sonora sin fin de un tiempo revuelto: “Si todo funcionara bien, necesitaríamos menos arte”
El músico británico Matthew Herbert desea cambiar el mundo y una de las herramientas que usa para ello es la música. El 4 de abril presenta en Madrid su nuevo proyecto junto a la vocalista e improvisadora Momoko Gill.
Galicia
Galicia Una trabajadora de Stellantis sufre un accidente grave en la planta de Vigo y corre el riesgo de perder un pie
La CGT denuncia que el accidente “se podría haber evitado”. El sindicato gallego CUT lamenta que la información llegue antes a las centrales de Francia que a la propia planta y señala la recurrencia de accidentes que han conllevado amputaciones.
Melilla
Fronteras El bloqueo burocrático en el CETI de Melilla deja en situación de calle a nueve refugiados marroquíes
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) lleva a cabo una práctica de discriminación, vulneración del derecho al asilo y denegación de entrada de solicitantes de asilo marroquíes, según denuncian 26 organizaciones.
València
València Acción contra pisos turísticos en València en la previa de la manifestación por la vivienda
Dos de los distritos más afectados por la turistificación, Ciutat vella y Poblats marítims, amanecen con pintadas en alojamientos dedicados al turismo residencial.
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto El cuarto
No iba a tocar nada porque aquel era el cuarto en el que había nacido su madre. Así que a Laura le gustaba imaginarlo a mediados de los años 40 del siglo pasado.
Euskal Herria
Gaztetxe El desalojo de Txirbilenea en Sestao: una lucha por la autogestión en la Margen Izquierda
Los centros sociales okupados no pueden limitarse a ser refugios de la autonomía juvenil o de la contracultura; deben convertirse en espacios de articulación de una nueva coalición.

Recomendadas

En el margen
Laurent Leger-Adame “Fotografiar cuerpos negros es añadir narrativas que no están presentes en la fotografía mainstream”
Este fotógrafo nació en territorio de ultramar francés pero se crió en París y ha vivido y trabajado profesionalmente en Estados Unidos y Argentina. Actualmente reside en España, donde ha venido realizando diversos trabajos con la afrodiáspora.
Asturias
Asturias Cinco muertos en la mina de Zarréu: demasiadas preguntas sin respuesta
El accidente más grave en la minería asturiana en casi tres décadas vuelve a poner en cuestión el sistema de permisos, controles y ayudas públicas para minas en proceso de reconversión.
Culturas
Culturas Lorca fue también un visionario que intuyó los vínculos entre la música negra y el flamenco
La 24ª edición del Festival de Flamenco de Nueva York abrió un espacio de debate para analizar el impacto que tuvo el movimiento cultural del Renacimiento de Harlem en la obra del poeta granadino.